¿SON NECESARIOS LOS SUPLEMENTOS SI ESTAMOS INTENTANDO CONCEBIR?

En el último artículo de mi blog hablé sobre la importancia de una adecuada nutrición si se está tratando de concebir, y ahora me gustaría hablar sobre los suplementos. Últimamente oímos mucho sobre estos, que cuáles son los mejores, que si son necesarios o que si realmente ayudan.

Es imposible tener una dieta perfecta, estamos comiendo más alimentos procesados y genéticamente modificados que nunca, vivimos con estrés, sobreestimulados, lidiando con una gran cantidad de toxinas ambientales y nuestro suelo está cada vez más pobre en nutrientes; por lo que ayudarnos con suplementos es muy buena idea, especialmente si ya tenemos más de 35 años. Es importante considerar que el bebé tomará lo que necesite para desarrollarse, agotando nuestras reservas si no nos encontramos en un estado óptimo de salud. Lo que buscamos es nutrirnos lo mejor posible antes de embarazarnos para poder sentirnos bien durante las 40 semanas de gestación y en el postparto.

Los suplementos más recomendados son:

1.    Un multivitamínico proveniente de fuentes naturales que contenga: vitamina B12, hierro y folato*.

*Folato: es una vitamina hidrosoluble del complejo B, es absorbido en el intestino delgado mientras que el ácido fólico (el compuesto químico) es procesado por el hígado, el cual no tiene suficientes enzimas para procesarlo por lo que muchas veces no es metabolizado. Si una mujer tiene suficiente folato en la sangre 30 días antes de embarazarse, tiene menos probabilidades de tener un bebé con defectos del tubo neural.

2.    Aceite de hígado de bacalao: el aceite de pescado es esencial para el desarrollo del bebé. Es importante que se consuma con alguna comida que contenga grasa rica en vitamina A ya que de esta manera se absorbe mucho mejor. Es por eso que algunos suplementos ya están mezclados con butter oil (vitamina A).

3.    Probióticos: la mayoría tenemos una flora intestinal poco poblada debido al uso de antibióticos y de productos sanitizantes. Es una buena idea repoblar nuestra flora intestinal antes de tener un bebé, ya que él comenzará a obtener estas bacterias benéficas desde la placenta, esto es especialmente importante para los bebés nacidos por cesárea, que al no pasar por el canal vaginal se perderán de muchas de estas bacterias tan necesarias para su sistema inmunológico.

4.    Vitamina D: la mayoría de la población se encuentra deficiente en esta vitamina debido a la poca exposición al sol, por lo que vale la pena medir nuestros niveles de vitamina D en sangre. Su deficiencia puede incrementar el riesgo de desarrollar problemas en el bebé como diabetes tipo 1, asma e incluso esquizofrenia. Es fundamental para la absorción de minerales, la salud emocional, un buen sistema inmunológico, huesos y dientes fuertes, y para lograr un peso saludable al nacer.

5.    Maca: es como el secreto peruano de la fertilidad. Es una raíz adaptogénica por lo que además nos ayuda a adaptarnos al estrés. Proviene de las altas montañas en los Andes y ha sido utilizada durante miles de años para apoyar la fertilidad tanto en mujeres como en hombres. Nutre el sistema endocrino ya que soporta la propia producción de hormonas del cuerpo, afecta positivamente el nivel de estrógenos, testosterona y progesterona, por lo que promoviendo primero el balance hormonal en el cerebro, le da al cuerpo la posibilidad de producir lo que necesita. Existen varios tipos de maca y cada una tiene diferentes propiedades, para las mujeres se recomienda la maca amarilla y para los hombres la negra.

6.    Jalea real: es un súper alimento que apoya la fertilidad. Es el único alimento de la abeja reina por lo que se cree que de ahí proviene su increíble longevidad y fertilidad. La jalea real contiene 29 aminoácidos, lípidos, grasas, proteínas, ácido nucleico, hormonas naturales, minerales traza, complejo B y el complejo llamado “gamma globulina” que nos ayuda a luchar contra infecciones además de vitaminas A, C, D y K.

7.    La vitamina B6: es fundamental porque mantiene los niveles óptimos de progesterona, la cual prepara al útero para la correcta implantación del embrión. Muchas mujeres están bajas en progesterona sobre todo a finales de los 30 y principios de los 40. La vitamina B6 también es necesaria para que el hígado procese los estrógenos, si esto no pasa, los estrógenos en el cuerpo suben, creando así un desbalance hormonal. Además de que esta vitamina nos ayuda a dormir mejor ya que promueve la relajación. Claro que también se puede obtener vitamina B6 de la dieta si tenemos una adecuada ingesta de: nueces, granos enteros, carne roja, pollo, mariscos, plátano, espinaca, papa y frijoles.

8.    Vitamina C: estudios sugieren que 750 mg de vitamina C diariamente durante 6 meses pueden aumentar la producción de progesterona. La vitamina C debe provenir de fuentes naturales como camu camu, amla, acerola y no del ácido ascórbico. Algunos alimentos que tienen más vitamina C que la naranja son: kiwi, papaya, pimiento rojo, guayaba y coliflor.

9.    Magnesio: El magnesio es fundamental para nuestro organismo y la mayoría de la población se encuentra deficiente en este mineral; debido a que no obtiene la cantidad suficiente de la dieta, al estrés, al consumo tan alto de azúcar, comida procesada y a varios factores que agotan nuestras reservas. En el embarazo se experimentan una gran cantidad de cambios hormonales y fisiológicos es por eso que resulta tan importante en esta época, por lo que es indispensable que tengamos en buenos niveles nuestras reservas de magnesio.

La suplementación es una de las claves para una salud óptima tanto en la madre como en el bebé, porque recordemos que después de la concepción, el bebé tomará lo que necesite dejando a la madre deficiente si no tiene buenas reservas.

En el caso de los padres, también es importante una buena nutrición pues son ellos quienes ponen la mitad de la ecuación, y tomar un multivitamínico proveniente de fuentes naturales les asegura una buena cantidad de antioxidantes antes de la concepción. Igualmente, importante es el zinc ya que éste mejora la calidad y rapidez del esperma; además de todos los suplementos mencionados anteriormente, pues también los beneficiarán a ellos.

Es importante recordar que, aunque los suplementos sean de fuentes naturales siempre deberán ser recetados por un médico o profesional de la salud, y que además de la salud física es igual de importante la salud mental por lo que el ejercicio, la meditación y lo que nos haga felices, también son claves para lograr un embarazo exitoso.