NUTRICIÓN INTELIGENTE PARA UNA CONCEPCIÓN FELIZ

¿Sabías que es posible tener un embarazo saludable a finales de los 30´s y principios de los 40´s como si estuvieras en tus 20´s? Solamente hay que tener una adecuada nutrición. La calidad de los óvulos y espermatozoides comienza a desarrollarse 90 días antes de la concepción, por eso es tan importante tener una adecuada nutrición desde antes; y no solo estamos hablando de concepción, sino también del impacto sobre la genética de nuestro bebé ¡y en sus propios hijos! Gran responsabilidad…

El bebé comerá lo que la madre comerá, literalmente. Este fenómeno es llamado “programación fetal” y significa que el estado nutricional de la mamá alterará los genes del bebé. Lo que ella coma durante su embarazo, afectará el desarrollo del bebé, el DNA y su salud futura, aumentando o disminuyendo el riesgo de enfermedades crónicas en su vida adulta.

Para tener un embarazo saludable tenemos que consumir alimentos que curen, fortalezcan, nutran y protejan.  Por ejemplo:

1.      Leche bronca Grass fed (libre pastura) de vaca o cabra, de excelente calidad: sé que este tema es muy controversial, pero si no eres alérgico, intolerante o sensible a los lácteos y puedes encontrar una fuente confiable donde los animales sean sometidos a pruebas microbianas, entonces es segura y es un perfecto alimento para las hormonas, tiroides y glándulas adrenales. Además de que cuenta con un perfil nutricional excelente (25% grasa, 25% proteína y 50% de carbohidratos).

 

2.      Bone broth: el caldo de huesos es un súper alimento, y como en todo, debe ser de buena calidad, orgánico, de vacas o pollos grass fed, debe cocinarse con agua limpia y por varias horas, es sumamente beneficiosos para la digestión, sanar el intestino y proveer calcio, magnesio, potasio, azufre, colágeno y suficiente proteína; es útil para la salud inmunológica, las articulaciones y nos ayuda a balancear las hormonas y adrenales.

 

3.      Verduras de hoja verde: son naturalmente depurativas, mejoran la circulación, purifican la sangre y mejoran la salud del hígado y la vesícula. Contienen vitamina K que protege nuestros huesos y nos previene de enfermedades inflamatorias.

 

4.      Aceites y grasas saludables: la calidad de las grasas es indispensable, se deben evitar aceites genéticamente modificados y pro inflamatorios como el de canola, soya, cártamo, y reemplazarlos por aceite de coco, aguacate, mantequilla grass fed, ghee, aceite de oliva y grasa de pato. Éstas son excelentes fuentes para mejorar la fertilidad, así como para el óptimo desarrollo del cerebro del bebé. También es de suma importancia el omega 3 por lo que se deben consumir pescados salvajes ricos en omega 3 como el salmón, atún, sardinas y macarela, ya que además de reducir la inflamación, son cruciales para la correcta implantación del ovulo, el desarrollo del bebé y la prevención de abortos. Siempre debemos buscar que sean salvajes y no de granja. El atún y el salmón deben consumirse con moderación durante el embarazo por sus niveles de mercurio.

 

5.      Carne y huevos de pastura: la grasa saturada es fundamental para la producción de hormonas, es crucial para la salud cardiovascular, ya que reduce los niveles de lipoproteínas, es necesaria también para la absorción de minerales y la elaboración de materias primas para el desarrollo adecuado del cerebro y el sistema nervioso. Por si fuera poco, la grasa saturada es necesaria para la elaboración de colesterol, pues el colesterol bueno es esencial para concebir, y es precursor también de estrógeno, testosterona y progesterona, fundamentales para un adecuado balance hormonal.

 

6.      Alimentos necesarios para la tiroides: la tiroides juega un papel importante en el balance hormonal por lo que debemos darle los nutrientes que necesita:

·         Yodo: que ayuda a la tiroides a regular el metabolismo. Ejemplos de alimentos ricos en yodo son: alcachofas, alga kelp, cebolla, mariscos, piña, sal rosa del Himalaya, entre otros.

·         Selenio: nos ayuda a mantener la producción de hormonas tiroideas. Lo podemos encontrar en huevos de pastura, mariscos, hongos como el maitake, shiitake y cremini, ajo, semillas de girasol y nueces de Brasil.

·         Ácidos grasos esenciales: son fundamentales para la implantación, y juegan un papel importante en la salud de la tiroides, los podemos encontrar en aceite de hígado de bacalao, linaza, chía, salmón salvaje, aceite de coco.

·         Cobre y hierro: con la cantidad correcta de hierro nuestro cuerpo puede facturar las hormonas tiroideas, y el cobre ayuda al hipotálamo a funcionar correctamente. Ejemplos de alimentos ricos en estos minerales son: almejas, vegetales de hoja verde, hígado, carne roja y nueces de la India crudas.

 

En cuestión de nutrición, como mencioné anteriormente, es fundamental contar con los elementos necesarios para que nuestro cuerpo esté bien nutrido y pueda crear una nueva vida en su mejor versión, tomando en cuenta que la salud emocional es igualmente importante para una concepción feliz. Es muy importante reducir el estrés e incorporar actividades en nuestro día a día como meditar, agradecer, contactar con la naturaleza, leer, ejercitarnos y rodearnos de amigos. Las buenas comidas y los momentos felices son cruciales para generar un entorno de paz y poder dar vida.