NUTRICIÓN INTELIGENTE PARA UNA CONCEPCIÓN FELIZ

¿Sabías que es posible tener un embarazo saludable a finales de los 30´s y principios de los 40´s como si estuvieras en tus 20´s? Solamente hay que tener una adecuada nutrición. La calidad de los óvulos y espermatozoides comienza a desarrollarse 90 días antes de la concepción, por eso es tan importante tener una adecuada nutrición desde antes; y no solo estamos hablando de concepción, sino también del impacto sobre la genética de nuestro bebé ¡y en sus propios hijos! Gran responsabilidad…

El bebé comerá lo que la madre comerá, literalmente. Este fenómeno es llamado “programación fetal” y significa que el estado nutricional de la mamá alterará los genes del bebé. Lo que ella coma durante su embarazo, afectará el desarrollo del bebé, el DNA y su salud futura, aumentando o disminuyendo el riesgo de enfermedades crónicas en su vida adulta.

Para tener un embarazo saludable tenemos que consumir alimentos que curen, fortalezcan, nutran y protejan.  Por ejemplo:

1.      Leche bronca Grass fed (libre pastura) de vaca o cabra, de excelente calidad: sé que este tema es muy controversial, pero si no eres alérgico, intolerante o sensible a los lácteos y puedes encontrar una fuente confiable donde los animales sean sometidos a pruebas microbianas, entonces es segura y es un perfecto alimento para las hormonas, tiroides y glándulas adrenales. Además de que cuenta con un perfil nutricional excelente (25% grasa, 25% proteína y 50% de carbohidratos).

 

2.      Bone broth: el caldo de huesos es un súper alimento, y como en todo, debe ser de buena calidad, orgánico, de vacas o pollos grass fed, debe cocinarse con agua limpia y por varias horas, es sumamente beneficiosos para la digestión, sanar el intestino y proveer calcio, magnesio, potasio, azufre, colágeno y suficiente proteína; es útil para la salud inmunológica, las articulaciones y nos ayuda a balancear las hormonas y adrenales.

 

3.      Verduras de hoja verde: son naturalmente depurativas, mejoran la circulación, purifican la sangre y mejoran la salud del hígado y la vesícula. Contienen vitamina K que protege nuestros huesos y nos previene de enfermedades inflamatorias.

 

4.      Aceites y grasas saludables: la calidad de las grasas es indispensable, se deben evitar aceites genéticamente modificados y pro inflamatorios como el de canola, soya, cártamo, y reemplazarlos por aceite de coco, aguacate, mantequilla grass fed, ghee, aceite de oliva y grasa de pato. Éstas son excelentes fuentes para mejorar la fertilidad, así como para el óptimo desarrollo del cerebro del bebé. También es de suma importancia el omega 3 por lo que se deben consumir pescados salvajes ricos en omega 3 como el salmón, atún, sardinas y macarela, ya que además de reducir la inflamación, son cruciales para la correcta implantación del ovulo, el desarrollo del bebé y la prevención de abortos. Siempre debemos buscar que sean salvajes y no de granja. El atún y el salmón deben consumirse con moderación durante el embarazo por sus niveles de mercurio.

 

5.      Carne y huevos de pastura: la grasa saturada es fundamental para la producción de hormonas, es crucial para la salud cardiovascular, ya que reduce los niveles de lipoproteínas, es necesaria también para la absorción de minerales y la elaboración de materias primas para el desarrollo adecuado del cerebro y el sistema nervioso. Por si fuera poco, la grasa saturada es necesaria para la elaboración de colesterol, pues el colesterol bueno es esencial para concebir, y es precursor también de estrógeno, testosterona y progesterona, fundamentales para un adecuado balance hormonal.

 

6.      Alimentos necesarios para la tiroides: la tiroides juega un papel importante en el balance hormonal por lo que debemos darle los nutrientes que necesita:

·         Yodo: que ayuda a la tiroides a regular el metabolismo. Ejemplos de alimentos ricos en yodo son: alcachofas, alga kelp, cebolla, mariscos, piña, sal rosa del Himalaya, entre otros.

·         Selenio: nos ayuda a mantener la producción de hormonas tiroideas. Lo podemos encontrar en huevos de pastura, mariscos, hongos como el maitake, shiitake y cremini, ajo, semillas de girasol y nueces de Brasil.

·         Ácidos grasos esenciales: son fundamentales para la implantación, y juegan un papel importante en la salud de la tiroides, los podemos encontrar en aceite de hígado de bacalao, linaza, chía, salmón salvaje, aceite de coco.

·         Cobre y hierro: con la cantidad correcta de hierro nuestro cuerpo puede facturar las hormonas tiroideas, y el cobre ayuda al hipotálamo a funcionar correctamente. Ejemplos de alimentos ricos en estos minerales son: almejas, vegetales de hoja verde, hígado, carne roja y nueces de la India crudas.

 

En cuestión de nutrición, como mencioné anteriormente, es fundamental contar con los elementos necesarios para que nuestro cuerpo esté bien nutrido y pueda crear una nueva vida en su mejor versión, tomando en cuenta que la salud emocional es igualmente importante para una concepción feliz. Es muy importante reducir el estrés e incorporar actividades en nuestro día a día como meditar, agradecer, contactar con la naturaleza, leer, ejercitarnos y rodearnos de amigos. Las buenas comidas y los momentos felices son cruciales para generar un entorno de paz y poder dar vida.

 

¿POR QUE ES IMPORTANTE REMOJAR GRANOS, SEMILLAS Y NUECES?

¿Sabías que nuestros antepasados llevaban a cabo esta tradición? ¿Alguna vez has escuchado el término de “activar las nueces”?

El remojo se refiere a dejar reposar en agua granos, semillas y nueces durante algunas horas o todo un día y luego cocinarlos, pero ¿para qué, por qué es tan importante hacer esto?

Estos alimentos a pesar de ser muy ricos en nutrientes contienen sustancias como el ácido fítico que los hacen muy difíciles de digerir ya que son inhibidores enzimáticos, pero además, nos roban nutrientes, es decir, se le pegan minerales como hierro, cobre, zinc, calcio, magnesio y manganeso.

¿Te ha pasado que al comer leguminosas o semillas te sientes indigesto? Pues es precisamente por esto, la digestión se lleva a cabo gracias a la acción de las enzimas, las cuales descomponen los nutrientes para poderlos absorber y el ácido fítico, impide que éstas hagan su trabajo, causándonos problemas digestivos como indigestión, inflamación y gases, además de que no asimilamos bien los nutrientes.

Muchas culturas antiguas remojaban y secaban al sol, fermentaban o germinaban sus granos y semillas, lo que los hacía “predigeridos” y sus nutrientes estaban mucho más disponibles.

Al remojarlos, minimizamos o eliminamos los inhibidores enzimáticos, los fitatos (ácido fítico), los polifenoles (taninos), sapominas y goitrinas. Estas sustancias suelen ser llamadas también antinutrientes por su efecto negativo a nivel digestivo y nutricional. Con el remojo se logra también mejorar la producción de enzimas benéficas y la disponibilidad de la vitamina B, dado que la semilla se coloca en condiciones para germinar. El remojo también facilita la cocción haciéndola más rápida.

En el gluten, por ejemplo, con la fermentación se descomponen partículas más sencillas de digerir y de absorber, por lo que, aunque no seas celíaco o intolerante al gluten, es una buena idea consumir un pan hecho con masa madre por ser una masa fermentada.

Últimamente he visto con esta moda de los smoothies y la alimentación saludable, innumerables recetas donde se agrega avena cruda a los licuados, las famosas overnigth oats, donde se deja reposar la avena cruda toda la noche y al día siguiente nada más se saca del refri para tener un desayuno rápido y nutritivo pero la verdad esto no es recomendable: todos los cereales sin excepción deben remojarse previamente y comerse cocinados.

 Aunque yo no soy partidaria de los regímenes restrictivos, en la que ningún grano, semilla o cereal está permitido, sí creo que debemos consumirlos con moderación y siguiendo estas recomendaciones.

A mí me resulta práctico comprar la avena steel cut y dejarla remojando toda la noche sin que se deshaga. Por la mañana estará cocida en muy pocos minutos. Si la queremos fría, podemos cocerla y meterla al refri, para consumirla más tarde o al día siguiente si se quiere tener el desayuno listo. Aun así, no recomiendo comerla tan seguido. 

Lo mismo pasa con las granolas y harinas comerciales de almendra, arroz, garbanzo, avena etc., parecen una opción muy saludable pero como no han sido previamente remojadas, lo mejor sería hacer nuestra propia granola y harina en casa, remojando, secando y luego moliendo los granos o nueces.

Para prepararlos lo que debemos hacer es lo siguiente:

1.       En el caso de los cereales, granos y legumbres hay que colocarlos en agua limpia a cubrir. Para las legumbres y granos podemos añadir además un medio ácido como vinagre o limón para atacar mejor el ácido fítico (una cucharada por cada taza aproximadamente).

2.       En el caso de las legumbres, es aún mejor si se cuecen con epazote o algún tipo de alga como kombu o kelp, lo cual mejora mucho su digestibilidad.

3.       Para las nueces se puede usar sal marina, una cucharada aproximadamente por cada 2 ½ tazas, lo cual potencia las enzimas y desactiva los inhibidores enzimáticos.

4.       Dejar remojar en agua potable, a temperatura ambiente, entre 8 y 24 horas, dependiendo del alimento en cuestión. Cuando los remojos son largos, es aconsejable cambiar el agua cada 8 horas.

A continuación, dejo una tabla para que se den una idea de los tiempos de remojo:

·        Frijoles: 12-24 hrs

·        Garbanzos: 12-24 hrs

·        Lentejas: 8 hrs

·        Arroz: 9 hrs

·        Trigo: 7 hrs

·        Trigo sarraceno: 8 hrs

·        Avena: 6 hrs

·        Espelta: 8 hrs

·        Quinoa: 8 hrs

·        Maíz: 12 hrs

·        Pepita: 8 hrs

·        Linaza: 8 hrs

·        Ajonjolí: 8 hrs

·        Nuez de la India: 4 hrs

·        Pecanas: 4-6 hrs

·        Avellanas: 6 hrs

·        Almendras: 12-24 hrs

·        Nuez de Castilla: 4 hrs

-Nota: Los tiempos de remojo varían dependiendo la fuente, pero es un aproximado.

Las nueces, una vez remojadas, se pueden conservar en el refrigerador de 3 a 5 días y luego pueden deshidratarse en un deshidratador o poner al horno a temperatura baja. En algunas tiendas las encuentras ya activadas, lo que significa que ya han pasado por este proceso y están listas para consumirse.

Remojar parece mucho esfuerzo, pero en realidad solo requiere planeación para hacerlo con anticipación y realmente vale la pena por todos los beneficios mencionados.

Muchas culturas antiguas han seguido estas tradiciones para potenciar su valor nutricional y conservarlas. Regresar a las prácticas antiguas en éste como en otros aspectos, siempre será beneficioso para nuestra salud.

 

¿A LA PLAYA ESTAS VACACIONES? ¡ASEGURATE DE RECARGAR TUS NIVELES DE VITAMINA D!

La vitamina D es una vitamina liposoluble que actúa mas como una hormona que como una vitamina; de hecho, es la única vitamina que se produce en el cuerpo. Es tan importante, que por eso la naturaleza nos la dio en el sol, para asegurarse de que tuviéramos suficiente.

El problema es que con las recomendaciones actuales de no exponerse al sol sin el uso de bloqueadores, por el temor al cáncer de piel, la mayoría de la población estamos deficientes en vitamina D, lo cual es muy grave ya que además de ser importantísima para mantener los niveles de calcio en el cuerpo, lo que promueve huesos sanos, también juega un papel importante en la capacidad reproductiva de hombres y mujeres, en la secreción y sensibilidad a la insulina, en la salud neurológica y cardiovascular y en el sistema inmunológico; se ha visto que varias enfermedades autoinmunes se originan por una deficiencia de vitamina D. Además de que dicha vitamina previene de varios tipos de cáncer.

La vitamina D es convertida por nuestro cuerpo gracias a la exposición solar y  la obtenemos en menor medida de algunas fuentes animales, como aceite de hígado de bacalao, salmón, atún, macarela, hígado de res de libre pastura, lácteos y huevo, sin embargo, normalmente esto no es suficiente para obtener unos niveles adecuados por lo que en la mayoría de los casos es necesario suplementarla (en la forma de vitamina D3) debiendo siempre primero examinar nuestros niveles mediante un examen de sangre y acudir con un profesional de salud para que nos indique la dosis según nuestros resultados pues la vitamina D tomada de manera sintética puede ser toxica si se toma en exceso. Es recomendable tomar la vitamina D junto con vitamina K para una mejor absorción y junto con magnesio, ya que ésta agota nuestras reservas de magnesio.

En invierno es aún mas importante tratar de exponernos al sol, por ejemplo, si tenemos la oportunidad de ir a la playa, ya que tendemos a estar mas deficientes en esta época del año, gracias a la lejanía del sol.

Claro que no se trata de tirarnos horas al sol e insolarnos, pues eso lejos de beneficiar, perjudica; pero existe un protocolo para asegurarnos de estar absorbiendo la vitamina D de una manera segura y que a continuación les comparto: (Protocolo tomado de Galia Kleiman, asesora integral en nutrición. www.babylovesfood.com)

- Debemos asegurarnos de exponer una buena cantidad de piel al sol como la espalda, torso o las piernas, y debemos hacerlo sin el uso de ningún bloqueador, durante 15 o 20 minutos. Podemos usar aceite de coco ya que éste contiene un factor de protección solar de nivel 5. (entre más obscura nuestra piel, mas tiempo debemos exponernos al sol)

- El cuerpo necesita colesterol para convertir la luz a vitamina D por lo que hay que comer fuentes de colesterol como yema de huevo, grasa animal o mantequilla, durante los días previos y posteriores a la exposición.

- El cuerpo tarda 48 horas en transformar lo que la piel absorbe, por lo que en las 48 horas posteriores a la exposición no hay que utilizar jabón durante el baño, nadar en agua clorada ni untarse nada en la piel mas que aceite de coco.

- La exposición debe ser directa, no a través de una ventana.

- Esto lo podemos hacer durante los días que estemos en la playa, cada 2 días, por ejemplo, y después podemos continuar haciéndolo una vez por semana por la mañana, durante un mes, y así iremos haciendo nuestras reservas como por 3 meses y pasados estos volvemos a hacer el protocolo por un mes.

Sé que suena difícil pero la ventaja es que con el sol no hay riesgo de toxicidad, cuando los niveles están bien, simplemente deja de transformar. Si a nosotros nos resulta impensable no bañarnos con jabón durante 2 días, al menos podemos intentar hacerlo con los niños.

En conclusión, debemos asegurarnos de que en nuestra dieta tengamos suficiente grasa animal y fuentes de vitamina D, exponernos al sol y medir nuestros niveles, y si estos son bajos suplementar con vitamina D3.

No debemos olvidar que la exposición al sol debe ser siempre de manera responsable, en exposiciones cortas y regulares. El balance es la clave.

 

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¿COMO HACER QUE TUS HIJOS COMAN BIEN Y NO MORIR EN EL INTENTO?

Cuando los niños son pequeños y comienzan a comer sólidos, en la mayoría de los casos todo es miel sobre hojuelas, por lo general los niños comen lo que se les pone enfrente porque nunca han probado otra cosa. La zanahoria, por ejemplo, es un postre para ellos, pero luego van creciendo y parece que nos los cambiaron por otros, la mayoría no quieren ni voltear a ver las verduras, no quieren agua sola y entran en un estado de anorexia selectiva y ¿que hacemos los papas? pues darles lo que sea con tal de que coman algo porque no se vayan a morir de hambre y así caemos en un círculo vicioso, el cual desgraciadamente nosotros empezamos….

La verdad es que en los primeros 2 años aproximadamente, ellos no piden azúcar pues simplemente porque no la conocen, pero luego nosotros vamos acostumbrándolos a endulzarles todo (la leche con chocolate, los hotcakes bañados en miel, la comida con catsup), van al pediatra y les dan la paletita al salir y pareciera que a todos les encanta regalarles dulces. En la escuela, siempre hay un pretexto para llevarles el pastel, el pan de muerto, la concha, las donas etc.… Yo sé que mucho es un tema social el reunirse en torno a la comida y que mucho son parte de nuestras tradiciones, pero creo que exageramos y que igual podemos hacerlo en torno a comida más nutritiva.

Cuando son pequeños, es el mejor momento de introducir alimentos de sabor fuerte o poco usuales como el hígado, jugos verdes, tuétano, bone broth y alimentos fermentados como el kéfir y el sauerkraut entre otros. Ellos no tienen prejuicios sobre la comida y seguramente los recibirán bien y así, poco a poco comerán de todo. A esa edad los niños comen pocas cantidades por lo que es muy importante asegurarnos de que tengan la cantidad suficiente de proteína y grasa, así estarán más satisfechos y además de que no querrán estar comiendo otras cosas, nos aseguramos de que, aunque coman poco, tengan lo necesario para su crecimiento y desarrollo.

¿Bueno y qué podemos hacer? Lo que a MI me ha funcionado es primero que nada:  limitar el azúcar desde pequeños, por ejemplo: cuando ya podemos introducirles cereal, no comprarles el cereal Gerber del super que está cargado de azúcar, prepararles una avena casera, endulzada sólo con la fruta que ya comen, recordemos que su paladar todavía no está habituado a lo dulce y que somos nosotros los que vamos “echándoselos a perder”, una vez que decidimos destetarlos, darles solo leche entera de vaca SIN chocolate ni ningún tipo de endulzante o si no comen lácteos y les preparamos alguna leche vegetal, que sea preparada en casa, sin azúcar y limitarles el azúcar lo más que podamos y en todo caso, utilizar solo endulzantes naturales como miel cruda de abeja (después del año), miel 100% maple, azúcar de coco, dátiles pero tratando de que sea lo menos posible.

Que en la casa siempre haya agua natural para tomar y nada más, y por supuesto no comprar lechitas con chocolate, cereal de caja, dulces, pan dulce, papitas, pasteles, etc... pues si no hay en casa, simplemente no los pedirán.

En los restaurantes, por ejemplo, NO pedirles refresco, puedes pedirles una naranjada natural o mineral si les gusta el gas, pero sin endulzar, con lo dulce de la naranja es suficiente (naranja natural por supuesto). Me sorprende ver los menús infantiles, siempre es pasta, nuggets, y alguna cosa por el estilo, pero ¿por qué dan por hecho que los niños no comen otra cosa? Si desde pequeños nosotros los acostumbramos a comer de TODO ellos lo van a ver como algo natural, si vamos a un restaurante de mariscos pues pedimos pescado y dividimos el plato entre 2 niños o le comparto de mi plato pero si siempre les pedimos el menú infantil porque es lo más fácil, ten por seguro que tu hijo no querrá probar otra cosa… y claro que también mucho es por imitación, si nosotros somos super picky y no comemos nada, seguramente nuestros hijos imitaran nuestra conducta, no esperes que tu hijo no tome refresco si a ti te ve con una lata en la mano, el ejemplo dice más que mil palabras; al igual que si ven tu cara de asco al darles hígado o kefir o si odias los mariscos seguramente ellos tampoco querrán probarlos.

Y en las fiestas infantiles pasa exactamente lo mismo, llegan a la fiesta, muertos de hambre y lo único que por lo general se encuentran son totis, papitas y cochinada y media y de la comida pues ni hablar… yo recomiendo que si tienes la suerte de vivir cerca de la escuela o el lugar de la fiesta, de plano comas en tu casa y  los lleves ya comidos, así no se comerán todo lo primero que ven y si no, pues al menos siempre carga con un termo de agua sola, fresca porque casi siempre lo único que hay son juguitos y aguas de sabor y  lleva alguna botana como verduras con limón y chilito para que vayan comiendo en el coche y no lleguen con tanta hambre (por lo menos a mí me ha funcionado), y pues con los dulces de la piñata podemos darles a escoger si quieren comerse uno o una rebanada de pastel y al llegar a la casa desaparecerlos y por lo general se les olvida; además de que tus hijos estarán de mucho mejor humor sin tanta azúcar y se enfermaran mucho menos si están mejor nutridos pues la buena flora intestinal se alimenta de comida de verdad y la mala de azúcar y procesados y rendirán mejor en el colegio.

Claro que no es fácil, y hay niños mucho más difíciles que otros, pero debemos tener paciencia y ofrecerles varias veces la misma verdura por ejemplo, involucrarlos en la compra y en la preparación cuando sea posible y no caer en lo más fácil y si, es nadar contra corriente pero algo sí quiero decirles: mis hijos NO están traumados y no comen a escondidas, si comen pastel de vez en cuando, si vamos por el helado, si comen hotcakes y algunos postres como brownies, panques y gelatina en mi casa pero versión saludable y en el día a día trato de que coman lo más sano posible y limito el azúcar en la medida de lo posible y ellos como están acostumbrados a eso, no están pidiendo azúcar todo el tiempo y saben perfecto porque es importante limitarla y comen de todo. Claro que les encanta la pasta, pero no les pido la pasta del menú infantil, comen la pasta negra en tinta de calamar con mariscos y la divido entre los 2 y así, aunque sea pasta, están comiendo mariscos que casi no se comen en la casa como almejas, calamares y mejillones que les aportan muchísimo.

El argumento de que todos crecimos así y no nos pasó nada pues yo no lo creo, para empezar en nuestra época no se tenía la cultura en nutrición que ahora se tiene y por eso estamos viendo los índices tan altos en obesidad, diabetes infantil y déficit de atención entre otros; el que nuestros niños cada vez nazcan con más alergias y sensibilidades alimenticias, tampoco es casualidad, es el resultado de la mala alimentación que desde niños tuvimos gran parte de nosotros y por ello una mala flora intestinal que heredamos a nuestros hijos. El cáncer y las enfermedades autoinmunes en gente joven está a la orden del día y ¿que es lo único que ha cambiado a través de los años? pues la alimentación.

No es un camino fácil pues en la mayoría de las escuelas todavía no implementan un cambio real en la comida y tenemos en contra a la sociedad y a la industria alimenticia, pero creo que podemos empezar por nosotros mismos a cambiar nuestros hábitos alimenticios, a enseñar con el ejemplo, a alimentar bien a nuestros niños desde pequeños, a no irnos por el camino fácil y a educarlos en nutrición, explicarles por qué deben alimentarse bien. Los niños entienden perfectamente bien, me atrevería a decir que mejor que los adultos. Créeme que ellos te lo agradecerán.

 

 

 

MI OPINION SOBRE LOS LÁCTEOS

Una de las preguntas que más me hacen es sobre si los lácteos son buenos o no y es que es un tema en el que hay demasiada controversia y bueno mi respuesta a esto es: DEPENDE. 

Depende primero de la calidad de los lácteos y después de si la persona es intolerante a la lactosa, sensible o alérgica a la proteína de la leche de vaca a lo cual, en este caso, la respuesta es no. No debes consumir un alimento que te cause alergia, sensibilidad o intolerancia porque esto te provocará inflamación entre otras cosas… Pero, si no es el caso, para mí, el consumo de lácteos de buena calidad esta bien.

Cada vez escuchamos más que los lácteos son los causantes de varias enfermedades que van desde alergias hasta cáncer y bueno como ya lo dije anteriormente hay de lácteos a lácteos, si las vacas están confinadas sin ver jamás el pasto, son alimentadas con soya, desperdicios de animales o dulces (si, dulces por increíble que parezca, a algunas se les da el desperdicio de m&m´s entre otras cosas) y son suministradas con hormonas para producir más leche y antibióticos pues no hay que pensarle mucho para saber en dónde termina todo eso… obvio en nuestro cuerpo.

Pero, si los lácteos son enteros, vienen de animales de libre pastura (que se alimentan de pasto principalmente y granos en pequeñas cantidades) para mí, son un gran alimento.

Yo usó el sentido común: Los lácteos se han consumido desde hace muchísimos años, la diferencia es que antes la leche era bronca y orgánica, entregada por el lechero a la puerta de tu casa y el cáncer por ejemplo, era casi inexistente (mi abuelo tiene casi 97 años y ha tomado leche bronca desde que me acuerdo) y en las llamadas “blue zones” donde la gente vive tantos años y en excelentes condiciones, se consumen lácteos de buena calidad, como leche de cabra de pastura, quesos elaborados por ellos, y fermentados como yogurt y kéfir.

El argumento de que somos el único animal que toma leche de otra especie no me convence, pues si, así es, pero también somos el único animal que piensa y que se nos ocurre aprovechar todo lo proveniente del animal, como su leche, es como si decimos que entonces tampoco debemos cocinar los alimentos o vestirnos porque ellos no lo hacen, me parece igual de ilógico.

Además, con esta tendencia de no consumir lácteos, la gente se ha volcado hacia el consumo de leches vegetales y el problema con estas es que, no proveen todos los nutrientes que los niños pequeños necesitan. Si son alérgicos a la proteína de la leche de vaca, la soya no es para nada una opción recomendable, en especial para ellos, aun siendo orgánica ya que el cuerpo la reconoce como estrógenos y en el caso de que se les de leche de coco o almendra, estas deben hacerse en casa ya que la leche de almendra por ejemplo contiene aproximadamente un 2% de almendra y el resto son gomas y espesantes como la carragenina, que además de ser cancerígena, es muy dañina para el sistema digestivo.

La leche de vaca debe consumirse bronca ya que con la ultra pasteurización y homogenización se matan enzimas y bacterias benéficas, destruyen nutrientes y vitaminas como la C y la B.

La leche ultra pasteurizada, está asociada a varias condiciones como alergias, caries, cólicos en bebes, osteoporosis, artritis y problemas cardiacos. Y entre más procesos tenga la leche (light, deslactosada etc…) la hace aun peor.

Por el contrario, la leche bronca o “raw milk”, mantequilla o ghee, y lácteos en general, enteros, sin pasteurizar de animales de libre pastura o “grass fed” son una excelente fuente de vitaminas A, D, E y K y de grasa saturada y colesterol, necesarios para el crecimiento, reproducción y sistema inmunológico y una adecuada función cerebral, pulmonar y renal.

A mucha gente le preocupa que la leche bronca y lácteos sin pasteurizar puedan tener bacterias, pero las practicas ya no son como en 1920 cuando surgió la pasteurización, ahora se tiene mucha tecnología y un mucho mejor manejo, aun así, la leche se puede hervir por 20 minutos para eliminar alguna bacteria que pudiera tener.

Yo les doy a mis hijos leche de vacas grass fed, procesada en frio por lo que las propiedades de la leche siguen intactas y es el equivalente a una leche bronca; en ocasiones les doy leche de cabra (la cual es más fácil de digerir) proveniente de la granja de una amiga, a la que ella ordeña personalmente. La leche bronca la uso para alimentar a mis búlgaros para hacer kéfir de leche (ya que estos matan cualquier patógeno que pudiera tener la leche).

Las personas que son intolerantes a la lactosa a veces toleran bien el kéfir, ya que los búlgaros se alimentan de lactosa, dejando al kéfir libre de esta y el ghee, el cual es una mantequilla clarificada a la que se le ha removido los sólidos de la leche y ha quedado solo la grasa, libre de lactosa y caseína por lo que en ocasiones incluso puede ser consumido por personas alérgicas, además de que es super nutritivo y riquísimo.

En conclusión, mi recomendación es: si toleras bien los lácteos y sabes que no eres sensible o alérgico, puedes consumir lácteos; enteros, de vacas grass fed, conoce a los productores, pregunta que le dan de comer a las vacas, como viven, etc. Y consume local, pues el trayecto será mucho más corto hacia tu mesa y además apoyaras a pequeños productores locales.

 

HEALTH COACHES, MODA O NECESIDAD?

Decidí escribir mi primer post sobre esto porque, aunque cada vez escuchamos más este término, mucha gente no sabe de qué se trata o confunde el significado y cree que al igual que las nutriólogas, nos enfocamos en dar dietas o en bajar de peso a la gente.

Las health coaches tenemos un enfoque holístico, nuestra labor consiste básicamente en ayudar a la gente a cambiar tanto sus hábitos de alimentación como de vida en general. Dando tips, recetas y consejos como que alimentos es bueno incluir y cuales evitar, donde comprarlos, acompañarte al súper para ayudarte a leer etiquetas, ayudarte a revisar tu despensa o recomendarte técnicas de manejo del estrés, entre otras.

Yo siempre les digo que yo no doy dietas, primero porque no soy nutrióloga, pero además porque no creo en ellas; creo que es más importante enfocarte en la calidad de los alimentos que en la cantidad de calorías, no es lo mismo 500 calorías de un pedazo de carne con verduras a la mantequilla que un pedazo de pastel, por ejemplo. La idea es enseñarte a comer limpio la mayor parte del tiempo, pero implementarlo como un estilo de vida, no porque “estés a dieta”.

Hace poco vi que muchas nutriólogas a las que sigo en redes sociales publicaron su título como parte de una iniciativa internacional y hasta percibí un poco de molestia de su parte porque muchas health coaches, que “solo estudiaron un año en línea” y porque se puso de “moda”, decían, están dando dietas y metiéndose en donde no les corresponde y bueno hasta cierto punto creo que tienen razón, ellas estudiaron al menos durante 4 años para poder entender muchos problemas metabólicos y dar la dieta correcta para personas no solo sanas, si no también obesas o con varios padecimientos y sí, creo que en esto las health coaches no debemos de meternos porque no estamos preparadas para ello pero también es una realidad que hay muchas nutriólogas que no están actualizadas y que para bajar de peso mandan ciertos alimentos que si bien son bajos en calorías, no son recomendables para la salud.

Yo alguna vez fui con una nutrióloga y me mandaba para desayunar claras de huevo o cereal Special K con yoghurt vitalinea y me prohibía el aguacate, cuando ahora ya sabemos que el huevo hay que comerlo completo, que los cereales de caja y el splenda no son buenos para la salud y que las grasas buenas como la del aguacate son indispensables y aún existen algunas que siguen mandando este tipo de dietas.

Y ahora voy con una health coach (aunque yo soy health coach) que esta súper preparada, que todo el tiempo está leyendo, estudiando y actualizándose, que supo que yo tenía un problema de disbiosis (desequilibrio en la flora intestinal) y me dio un protocolo que me ayudo a sanar mí intestino, que me ha enseñado desde recetas que se han perdido y utilizaban nuestros abuelos, de gran valor para la salud, hasta remedios naturales para curarle una gripa o un dolor de panza a mis hijos y esto no lo aprendió en un curso de un año, si no en varios cursos y muchas horas de investigación y estudio.

Creo que hay nutriólogas muy valiosas y que cada día están actualizándose y aprendiendo más, otras que no lo están, así como health coaches muy preparadas y que saben bien hasta donde llega el alcance de su práctica, como otras que no lo están y que se están metiendo en lo que no son sus terrenos y que desgraciadamente han hecho más mal que bien.

Pienso que esto no es una “moda” si no el resultado de que las enfermedades crónico degenerativas, autoinmunes, la obesidad y el cáncer van al alza y que, de seguir así, el sistema de salud va a colapsar.

Creo que debemos de unir esfuerzos nutriólogas, health coaches y médicos cada quien dentro de su papel para crear una cultura de prevención de enfermedades y no de tratar de curar ya que el daño está hecho como se ha venido haciendo hasta ahora.